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Compostura

con un comentario

El mantenimiento de la compostura implica una posición de prudencia ante las circunstancias, un comportamiento comedido, modesto y circunspecto.

El Gobierno de Euskadi busca anologías entre la independencia de Kosovo y un posible proceso de autodeterminación vasco. En similar línea argumentativa la izquierda abertzale compara con recurrencia el dilema vasco con el aplastamiento del pueblo palestino o la ausencia de derechos de los refugiados saharauis. Pueblos hermanados por la represion, dicen. Y  manteniendo la compostura me pregunto, de qué esquizofrénico universo paralelo provienen estas afirmaciones, en la reflexión de qué espejo se deforma la realidad hasta hacer lo cóncavo convexo. Pero la compostura de los receptores, la corrección política, la hipocresía de la moderación hacen que los mensajes de demagogia flagrante y simplicidad abrasiva apenas se diferencien de los enunciados con una mínima consistencia. Si la comparación entre Kosovo y el País Vasco se trata como un argumento más, como un simple ejercicion de libertad de expresión (bendita ella!) desde el mismo seno de la opresión y la ausencia de capacidad crítica, si al contemplar esta asociación insultante no hay gritos en el cielo, portazos, estómagos revueltos, desmayos y complicaciones coronarias será entonces aceptado en el razonamiento colectivo como algo dentro de la normalidad. A partir de ese momento, lo venenoso es inocuo, la coherencia y la lógica dejan de estar al día. Y mientras, nuestra capacidad de asombro se subasta a precios cada vez más desorbitados; a un mínimo de diez muertos por accidente de coche o al menos una centena en aquellos atentados, lejos, al este del mundo conocido; a incongruencias de tamaños mastodónticos; a subidas del IPC. En esa subasta se extirpa la voz crítica, se atenúa la ira del engañado, se muere un poco para vivir mejor. Menos mal que en el presbiterio, donde todo se ve con claridad, los obispos nos enseñan a discernir entre el cielo y el infierno. Para un “bien mayor”, pase lo que pase, mantengamos la compostura.

Escrito por Guzmán

Febrero 17, 2008 a 5:25 pm

Escrito en opinión

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Una respuesta

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  1. Afortunadamente ese paralelismo sólo da en la cabeza del que la pone con gusto porque el que se lo cree ya tenía que tener su opinión ‘formada’ antes. La intoxicación por reciclado le viene bien a cualquier secta.

    Odín

    Febrero 18, 2008 a 1:30 am


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