Puzzles de Arena

Blog de relatos, viajes y fotografía

Acerca del inicio

con un comentario

No siendo un amante del formato diario de viaje (pocos libros de este estilo consiguen engancharme) me incline por relatos cortos y fragmentados de aquello que me llamara la atencion en este periplo por el subcontinente indio. Debo admitir sin embargo que descuide la presentacion del nuevo contexto y eso supuso cierto descoloque para los que ayer leian acerca de un camarero sirviendo mesas y de pronto se encontraron paseando por las barriadas de Bombay.

La idea de un viaje a algun lugar lejos llevaba macerandose en mi cabeza durante casi dos años desde la segunda mitad de mi estancia en Leeds donde curse un master en Analisis Genetico. Pronto encontre justificacion moral para tomarme un largo periodo de vacaciones, el año puente (gap year). Este concepto anglosajon contempla la posibilidad de un periodo sabatico entre dos fases diferenciadas en la vida laboral o estudiantil, un desengancho temporal de la realidad con billete de vuelta. Me parecio que entre fin de master y comienzo de tesis podria haber hueco para una de estas escapadas. Desde la decision inicial hasta que me subi en un avion pasaron muchos meses y la idea del viaje cambio, evoluciono y a dia de hoy sigue en pleno proceso de remodelado. Si comence fantaseando con un viaje alrededor del mundo con cuatro continentes acabe pensando que seria una frivolidad condensar tanta diversidad en tan poco tiempo, aun sonando bien sobre el papel no creia ser capaz de asimilar tanto contenido y por tanto desaprovecharia en cierta medida las posibilidades del viaje. Con latinoamerica como destino seguro barajaba la posibilidad de una incursion en el sudeste asiatico en las fechas previas al Monzon, lo que corresponde a la primavera en Europa. Mientras, acabe el master antes de que el acabara conmigo (la lucha estuvo bastante igualada) y comence a trabajar en cosas temporales para desengancharme de la ciencia y no acabar odiandola. Durante los cinco meses previos al viaje trabaje en un hotel de camarero en la bucolica poblacion de Bourton-on-the-water, remanso de paz en medio del countryside ingles donde jubilados disfrutan de su segunda juventud a la orilla del rio dando de comer a los patos, en un antiguo pub a orillas del rio Windrush, lugar de reunion de granjeros de carrillos sonrojados que beben mas pintas que agua, transformando una nave industrial en un lugar habitable para acoger un negocio de suplementos alimenticios para vegetarianos estrictos y por ultimo, de profesor de español en una academia de Cheltenham, intentando que ejecutivos estresados aprendieran la diferencia entre ser y estar. A principios de febrero intentaba ultimar los planes de viaje con Zaira mientras el monzon esperaba a no demasiada distancia, entre finales de mayo y principios de junio, limitando la duracion del viaje. Abarcar todo el sudeste asiatico parecia cada vez mas improbable en estas circunstancias. La India aparecio entonces como opcion posible y suficiente. Un pais con una superficie de 3 millones de km2, mas de un billon de habitantes y enorme diversidad de paisajes (desde la tropicalidad de Kerala al Himalaya mas extremo de Ladakh pasando por los desiertos de Rajastan) merecia un viaje exclusivo. En principio de seis semanas, desde el 20 de marzo hasta el 2 de mayo, y con posibilidad de extender el retorno.

Pasamos por el ecuador del viaje en la playa de Varkala, a pocos kilometros del extremo mas meridional del subcontinente. Todo empezo en Bombay (Mumbay) hace unas semanas. Los sitios visitados estan señalados en el mapa con un punto rojo, los que quedan por visitar (solo los evidentes) estan marcados con un punto verde.

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Escrito por Guzmán

Abril 12, 2008 a 7:25 am

Escrito en Viaje por la India

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Una respuesta

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  1. Aunque reivindico el formato de “diario de viaje” (sobre todo porque a los lectores ávidos nos permite un contacto más frecuente con quien está lejos y sus experiencias), aplaudo y comparto la decisión de transformar el viaje: lo de la vuelta al mundo, a no ser que se le dediquen varios años -casi una vida- suena a ir poniendo cruces en un mapa con un “ya he estado aquí”.
    También reivindico la recuperación de los billones españoles, un millón de millones, frente a los más rácanos de los angloparlantes, sólo mil millones.
    Abrazo, envidias y buenos deseos mesetarios.

    el viajero austral

    Abril 13, 2008 a 5:05 pm


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