Archivo para agosto 6th, 2011
Estamos de Vac-acciones
Hola,
Hoy hubieras disfrutado de Madrid.
Tenía que pasar algo así después de la carga policial de ayer. Como siempre sucede, como pasó con lo de Plaza de Cataluña, a uno le hierve la sangre al ver la brutalidad de un ataque indiscriminado. “Vosotros ponéis la violencia, nosotros la inteligencia” decía un cartel. Así que nos hemos reunido en Atocha. Salimos a la calle de la misma manera que, durante todos estos años, nos quedábamos en casa. Con total naturalidad. Una vez que estábamos unos cuantos hemos cambiado la acera por el asfalto. Ha llegado el señor de los carteles, ya sabes quién te digo, y ya había adaptado los de PAZ. Ahora ponía “Pan, no porras” en referencia a lo de ayer. Este hombre está a la última.
Hemos ido subiendo por el paseo del Prado. Con nuestros cánticos de siempre. Lo llaman democracia y no lo es, que no nos representan, la voz del pueblo no es ilegal, el de la lucha sigue cueste lo que cueste y ese que tiene ritmillo de palmas, el de vuestra crisis no la pagamos. Cada vez éramos más y, al llegar a Cibeles, he girado la cabeza de puntillas y no he conseguido ver dónde acababa la gente. En el cielo, un atardecer de esos con los que la meseta nos compensa por no tener mar. Según subíamos por el paseo de la Castellana iba pensando en lo impresionante que es todo esto. Me acordaba de los primeros días, de cómo se pasó de la tímida protesta al clamor. Pensaba en las asambleas, las de barrio, las de Sol, en cómo hemos reaprendido la democracia del respeto y la comunicación. Ya se que a veces nos cabrea la dinámica lenta, la capitalización del debate por algún sector dominante, las propuestas destructivas. Pero la esencia es tan bella y tan primaria. Sentarse a hablar, llegar a un entendimiento. No me quiero ir por las ramas. Te escribía para contarte cómo ha sido el día de hoy porque se que te hubiera gustado estar en Madrid. Y un poco de morriña seguro que te habrá entrado.
Queríamos llegar al Ministerio del Interior donde fueron las agresiones de ayer. Así que hemos pasado Colón y nos hemos plantado delante del edificio, completamente cercado por furgones. Vergüenza, no tenemos miedo, cantábamos. Y una nueva: Estos son los veranos de la Villa. Se ha guardado un minuto de silencio, de esos con las manos agitándose en el aire. Es espectacular ver a miles de personas en absoluto silencio. De pronto, la gente se para y la ciudad se comienza a oír. Sirenas, motor de coches, viento en los árboles. Y nosotros serios, estáticos. Hasta que se vuelve a romper con un estruendo de aplausos y silbidos. Como el grito silencioso en la jornada de reflexión, ¿te acuerdas?.
Nos vamos a Sol, que ya va siendo hora. Llevamos muchos días sin estar por allí. Además, corren noticias de que los de la acampada policial se han desorganizado un poco, dicen que no les va mucho lo del asamblearismo. Por arriba nos vigila el helicóptero, como todos los días. Tacatacatacataca. Nosotros seguimos por el asfalto. La noche ha entrado de lleno y las calles están de ese color anaranjado de las farolas. A la mitad de Alcalá pasamos a un par de municipales que simplemente miran. Parece que la marcha avanza sin problemas. Ya vemos el oso y el madroño a lo lejos, lleno de gente subida haciendo fotos. Y seguimos andando hasta que entramos en nuestra plaza con aplausos y vítores. La gente sonríe mientras levanta las manos. A mi se me humedecen un poco los ojos, con estas cosas no puedo aguantarme.
Como ves, en Madrid esta noche ha salido el Sol.
Un beso,
Guzmán
PD: Te mando algunas fotos para facilitar el trabajo a la imaginación.















