Puzzles de Arena

Yorkshire Dales

Publicado en Paisajes, fotografía by Guzmán en Marzo 4th, 2008

∞ Son escasos. Los domingos soleados en Yorkshire son tan infrecuentes como perfectos. Nadie los espera, la gente no reserva el domingo para tomarse el vermú, ir de cañas o pasear por el Retiro. Suelen transcurrir despacio bajo el espeso manto gris que forma un contínuo desde el principio hasta final del día. Por eso, sólo los ingleses comprenden la genialidad de un domingo con sol y sólo ellos saben como comerse esos días únicos hasta el mismo tuétano. La mañana empieza con incredulidad y casi nadie se atreve a pisar la calle por miedo a que el sol se apague nada más salir. Poco a poco, a medida que avanzan las horas se van desenvolviendo de entre sus mantas y con cierto temor salen de la madriguera con los ojos diminutos por tantas noches sin día. La confirmación de que no hay ni una nube en el cielo y que éste sigue siendo azul, desata todas los instintos latentes. Entonces llega el revuelo, las llamadas y los planes. Los más se irán a Hyde Park en sandalias y con su barbacoa al hombro. Al día siguiente la hierba estará parcheada de rectágulos con olor a salchicha. Algunos con suerte nos montaremos en el coche de camino a los Yorkshire Dales. Una vez allí pasaremos el día entre prados salpicados de ovejas lanudas y bosques de coníferas y abedules. Desde una loma veremos el atardecer. En el pueblo más cercano comeremos un Sunday Roast con una pinta de bitter para calentar los huesos y seguir resistiendo los embates del invierno. Al día siguiente volverá la niebla, el calor del sofá y la taza de té.

∞ Sunny Sundays in Yorkshire. They are rare. Maybe that is why they are usually perfect. Do not plan anything in advance, it will probably be grey and miserable from beginning to end. Above us we will just see a continuum of clouds, just another day. Maybe it will rain. But sometimes it changes, and then only the locals realise how magical these days are and only they know how to make the very best of them. The day begins bright and shiny, but people remain calmed, expectant, afraid of the clouds coming back the very moment you step out the door. Sometime, someone decides to venture it outside and confirms that indeed the sky is still blue up there. Then it is time for excitement, phone calls and quick plans. Some hundreds on their flip-flops will take over Hyde Park well equipped with their disposable barbaqueues which will result in tens of sausage-smelling burnt grass patches. We will jump on the car and drive far away where the city ends. It is the Yorkshire Dales. Once there, we will walk along green fields spotted by sheep or across dark pine and birch forests. We will see the sunset from a hill although I prefer to look at their bright faces smiling at the sun on its way down. Only the locals understand this feeling. At the country pub in the nearby village we will get our strength back with a pint of bitter and a Sunday roast. Tomorrow it will be grey again. Back to reality.

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Historias mínimas

Publicado en Paisajes, fotografía, macro by Guzmán en Febrero 28th, 2008

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Otonio sin enie

Publicado en Paisajes by Guzmán en Diciembre 26th, 2007

A veces basta con una tarde soleada de vez en cuando.
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Una bici sin frenos fue el inicio de mis excursiones por los campos de cultivo que circundan la casa de Zaira. De los 6 piñones, 3 saltan. Al cambiar a plato grande se sale la cadena. La rueda trasera está combada y roza periódicamente con el cuadro. Así me sentía como un vaquero cabalgando a lomos de un caballo herido de muerte, con cierto aire aventurero. Al menos esto pensaba mientras bajaba la colina desde Great Rissington hasta el río Windrush, casi sin pedalear, espantando a los faisanes que se reunen en los campos recién segados, cruzándome con alguna liebre despistada y viendo de lejos a los huidizos corzos desdibujarse entre la maleza. La subida fue menos amena por la rueda que dificultaba mucho el avance y la certeza de que mi huida no sería de las más rápidas de la historia en la eventual aparición de algún granjero malhumorado.

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A veces, en octubre, es lo que pasa. Aunque estemos casi en enero.