Entradas etiquetadas ‘backwaters’
El dios de las pequeñas cosas
La caseta de adobe al borde del camino hace las veces de ultramarinos en el diminuto pueblo donde se detiene unos minutos el autobus. Dos ramas repletas de platanos y una ristra de ajos cuelgan de los travesaños del porche. Quedan unas pocas galletas de jengibre en los tarros de plastico. Botellas de sucedaneo de cocacola, bolsas de especias y un telefono rojo para llamadas locales completan la escasa mercancia del negocio. Un hombre vestido con la tradicional falda kerali se balancea en una silla mientras fuma hoja de tabaco. Su mirada perdida no se desvia para ver al autobus reanudar la marcha dejando una nube de polvo amarillo tras de si.
Los caminos rurales se ensanchan progresivamente al aproximarnos a Cochin, la tierra se hace asfalto al entrar en la ciudad. Estamos en Kerala, una delgada region costera en el sudoeste de la India, de agua abundante y generosa tropicalidad, con predominancia historica de gobiernos comunistas y donde los indices de alfabetizacion superan el 90%. En Kerala los niños piden bolis por la calle. Es la tierra donde vive el dios de las pequeñas cosas.
Cochin es una urbe en crecimiento, una ciudad de modernidad comedida por las tradiciones, un puerto maritimo medieval con recuerdos de goletas portuguesas y mercaderes chinos. Se dice de los habitantes de Kerala que son buenos conversadores y aman la discusion. La primera tarde nos sentamos en la playa a ver la vuelta de los pescadores. Un nativo de barba blanca se acerca con gesto curioso y se queda mirandome como si esperara un movimiento por mi parte para iniciar la conversacion. Apenas pasaron segundos entre el buenas tardes inicial y el comienzo de su apasionado discurso en el que saltaba con agilidad de un tema a otro sin dejarme opcion a responder. Las redes chinas que llevan utilizando los pescadores desde hace mas de 600 años, el tipo peculiar de comunismo regional sometido al capitalismo estatal, la diversidad de religiones en la India, su pasion por el hinduismo, la religion del pueblo como la llama, resultado de cientos de años de enseñanzas, sin ortodoxia en la practica, sin intermediario entro lo divino y lo humano. De su perfecta diccion y organizado razonamiento no pude mas que aceptar el estereotipo del kerali parlanchin y cultivado. Se despidio diciendose especialista en fisica y matematica y profundamente interesado en religion, filosofia e historia. Su nombre, B. Nagarayam.
Desde Cochin hasta Kollum, en el extremo meridional de la region, se extiende un intrincado sistema de aguas interiores a traves de palmerales, pequeños asentamientos pesqueros y plantaciones de arroz. Son las llamadas backwaters. Mas de 900km son navegables: canoas de pescadores, plataformas de bambu para la recogida de mejillones y gambas de rio, barcazas de motor para el transito de personas y las kettuvalloms, embarcaciones tradicionalmente utilizadas para la pesca con una cubierta de hoja de platano que son habilitadas para cruceros de turistas. En un kettuvallom, el Emarald, recorrimos los canales alrededor de Aleppey durante cuatro dias con una tripulacion compuestra por tres malayalis- el capital, el segundo de abordo y el chef. Los pueblos desperdigados a los lados del canal son lo mas increible del viaje en barco. Grupos de cuatro casas en delgadisimas lineas de tierra con postes de electricidad y television para ver los ultimos estrenos de Bolliwood, larguisimas canoas semihundidas transportando ladrillos, niños yendo a la escuela en lanchas a motor. En la India es denominador comun que el rio sea el centro de la vida en los pueblos. Cuando no hay mas que agua alrededor, aun mas. La ducha, el cepillado de dientes, el lavado de ropa, los juegos de los niños y las reuniones de los adultos ocurren a las orillas de los canales que recorremos con el barco. Como suele ocurrir en los lugares donde no se aplica el concepto de privacidad occidental en ocasiones es facil sentirse intruso en la vida de los otros por el mero hecho de mirar alrededor. La vida se hace en la calle, las casas no tienen puertas.
El segundo dia de navegacion tuvimos un encuentro con un tio bastante singular de San Francisco. Habia construido una barca con bidones de agua y madera con la que pretendia recorrer mas de 100km sirviendose de una pertiga de bambu como unico metodo de propulsion. Decir que en el tramo donde lo encontramos (y remolcamos) estaba retrocediendo por la contracorriente. No se si el aventurero alcanzaria su destino o se rendiria a mitad de camino pero a raiz de aquel encuentro y la conversacion posterior llegamos a Neyyardam, el lugar mas bello de la Tierra. Al menos eso pense cuando me levante la mañana del 14 de Abril, dia de la Republica.
Habiamos llegado en la oscuridad de las diez de la noche a lomos de un tuc-tuc desbocado por caminos de piedras y polvo. En esta comunidad tiene su base la ONG de desarrollo rural BGM, con la que nos habia puesto en contacto el intrepido navegador de los canales. Mr Wilson Kochukunju nos recibio en su casa y nos alimento convenientemente. Despues solo supimos abrazar la cama sin fuerzas para mirar alrededor. Siguiendo la recomendacion de nuestro anfitrion nos despertamos temprano la mañana siguiente para ver el amanecer.
Comenzo a clarear sobre las 5.30 sin que saliera aun el sol y el concierto de chicharras de la noche se fue desvaneciendo. Nuestro primer contacto con el exterior hizo que se nos quitaran las legañas de golpe. Un lago cristalino con montañas cubiertas de bosque tropical a los lados fue la primera vision. Al acercarnos a la orilla pudimos ver como el pueblo entero se bañaba en el agua, un espectaculo que por repetido no deja de ser impresionante. A lo lejos sonaban los mantras y canticos de un templo proximo. Y cada cierto tiempo rugidos de leones, de una reserva cercana, rompian la calma de la mañana. En ese momento lo unico que me vino a la cabeza fue que aquel, desde una perspectiva inevitablemente subjetiva, debia ser el lugar mas bello de la Tierra.
A lo largo de los dias muchos mas argumentos se unieron a los meramente esteticos de la primer mañana. Neyyardam es una comunidad rural alejada de cualquier ruta turistica donde la presencia de visitantes se recibe con simple curiosidad sin intentos de sacar partido. Es un pueblo con una pequeña tienda de alimentacion y un puesto de cafe por las mañanas delante del lago. Y la organizacion que tiene su centro en este lugar, BMG, coordina el resurgimiento de 250 poblaciones rurales promoviendo la formacion y el acceso a microcreditos a mujeres de renta minima. En una congregacion de 40 madres intocables pudimos comprobar el compañerismo que existe en los estratos mas pobres de la sociedad y la determinacion de cambiar las cosas. Mr Kochukunju comentaba excitado la importancia del cambio de mentalidad; ahora Ellas se creian capaces de actuar despues de siglos esperando en segunda fila.
Dicen los nativos que Kerala no es como en El Dios de las pequeñas cosas. Dicen que las cosas han cambiado desde entonces, que las diferencias entre castas son menos patentes, que la mujer esta mas cerca de la igualdad, que la politica no es tan corrupta. En Neyyardam me creo un poco mas lo que dicen los nativos, quizas las cosas SI estan cambiando.
On the other side of the river, the step mud banks changed abruptly into low mud walls of shanty hutments. Children hung their bottoms over the edge and defecated directly into the squelchy, sucking mud of the exposed river bed. The smaller ones left their dribbling mustard streaks to find their own way down. Eventually, by the evening, the river would rouse itself to accept the day’s offering and sludge off to the sea, leaving wavy lines of thick white scum in its wake. Upstream, clean mothers washed clothes and pots in unadulterated factory effluents. People bathed. Severed torsos soaping themselves, arranged like dark busts on a thin, rocking, ribbon lawn. [A. Roy, God of Small things, 1996]





